«En Pixar, debemos confiar en el corazón pero analizar con la mente»

 

 

Detrás de un gran dinosaurio, siempre hay un gran director. Peter Sohn, realizador a cargo la última creación de los estudios Pixar está en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y brindó una Charla con Maestros en el marco de la presentación de su ópera prima al público general.

Un gran dinosaurio narra la historia de Arlo, un apatosaurio cuya vida se transforma luego de la muerte del padre. Cuando el protagonista –que tiene 11 años de edad- se cae a un río, debe encontrar la forma de volver a su casa. Esta aventura la emprenderá con la ayuda de una curiosa mascota: un niño humano.

Peter Sohn declara que todas las películas de Pixar parten de la premisa "que pasaría si…”. En este caso, la idea que gestionó el film fue "qué pasaría si nunca hubiese caído el meteorito que exterminó a los dinosaurios”. Esto fue seguido por una segunda propuesta: "qué pasaría si el dinosaurio fuera como un niño y su perro fuera un humano”.

Sin embargo, estos son solo los puntos de partida para profundizar sobre dos temas que le interesan más al director: superar y atravesar los miedos, y principalmente, la comunicación entre seres que no hablan el mismo idioma.

Sohn compartió en la Charla, que todos los conflictos familiares que integran el film se inspiran en sus propias experiencias de vida. Hijo de padres coreanos, trabajó desde chico en el comercio de sus padres, donde servía de traductor de su madre que no hablaba inglés. Posteriormente, ingresó en la escuela de arte, y a través de varios trabajos de animación llegó a conocer a Brad Bird, quién le dio su primera oportunidad en el departamento de arte de El gigante de hierro y Los increíbles. Ya dentro del mundo Pixar, se hizo amigo de Andrew Stanton que lo invitó a integrar el equipo de Buscando a Nemo.

El director declaró que de cada realizador de Pixar aprendió algo. De Stanton, la capacidad de narrar a través de Storyboards. "No importa que los dibujos sean perfectos, pero que se comprenda lo que se quiere hacer”. En cambio, de Pete Docter, director de Monsters Inc., descubrió el valor de poner mucho de sí mismo en cada personaje: "Es importante saber que le pasa en el interior a cada uno”.

 

 

Peter Sohn se declara fanático de la animación desde los cuatro años. "Los dibujos animados tienen un idioma universal”, confirma. "No podría hacer otro tipo de películas”. Sin embargo, también aclara que para pertenecer a Pixar es necesario saber acerca de todo tipo de cine, y que los principales directores que lo influenciaron fueron David Lean, John Ford y Billy Wilder. Incluso llega a citar Lawrence de Arabia como referencia a la hora de diseñar la forma en que se ven los paisajes de Un gran dinosaurio.

Junto a Sohn estuvo presente Gastón Ugarte, dibujante tucumano, supervisor de los fondos de cada cuadro de la película. Ambos declararon lo difícil que fue otorgarle realismo a cada escenario y que tuvieron que diseñar un programa especial inspirado en imágenes topográficas para que cada plano diera la impresión de que los personajes caminan por un terreno amplio y gigante.

El film marca un nuevo desafío para Disney / Pixar. El director confirma que no es fácil llegar a la productora creada por Steve Jobs y John Lasseter, pero que se necesita mucha paciencia para estar al frente de una producción. Peter Sohn entró como director cuando el proyecto estaba avanzado y le despertó muchos temores la realización. Sin embargo enseguida se puso al frente y trabajó durante cinco años seguidos hasta concretar el film que fue terminado hace dos semanas. Sohn explicó los diversos pasos por los que atraviesa una obra de Pixar. Desde el Storyboard con música borradora y voces de los propios dibujantes hasta la versión definitiva.

"Cada proyecto se hace con mucho amor. Uno debe seguir su corazón e intuición, pero después analizar cada decisión que se toma con la mente”, declara, "los tres pilares en que se basan las películas de Pixar son la historia, el personaje y el mundo. Sin embargo, un personaje puede cambiar con la llegada del actor definitivo, como fue el caso de Toy Story, donde Tom Hanks le aportó simpatía al personaje de Woody, que era completamente antipático y no generaba empatía con el espectador”.

Fanático de Hayao Miyazaki -especialmente El viaje de Chihiro y Mi vecino Totoro- Peter Sohn aun recuerda su experiencia en el mundo del cortometraje con la premiadaParcialmente nublado. Ahora este desafío lo encara de manera personal. Le aporta una gran cuota de sencillez, honestidad y sinceridad. Sohn afirma: "Me interesa la escala emocional y los conflictos que se deben destrabar los personajes. Arlo atraviesa los miedos. Es un aprendizaje, debe madurar y sobrevivir. Los peligros están en la naturaleza y las pequeñas cosas lo pueden matar. Todo lo bello puede ser peligroso”.     

La película se estrena en pocas semanas y se notan las expectativas del director con respecto a la repercusión que pueda llegar a tener. Para él, ver la película es ver el rostro de cada técnico en cada detalle, cuadro por cuadro, de Un gran dinosaurio. Una obra divertida, repleta de aventuras y magia. Inteligente e ingeniosa. Innovadora en el terreno técnico. La nueva propuesta de Pixar nos lleva a la prehistoria, pero con valores atemporales y universales.

 

 

NEWSLETTER

Recibe todas las noticias del festival