«Es fundamental recuperar este tipo de películas»

 

 

 

Sangre negra. Breve historia de una película perdida es la tercera publicación original de esta edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Escrito por Edgardo Krebs, antropólogo e investigador, el libro es un viaje a la realización y recuperación de una de las obras más destacadas de la filmografía del director belga, Pierre Chenal, en nuestro país. En la presentación del libro estuvieron presentes Mike Mashon, de la Biblioteca del Congreso de Virginia, Luis Ormaechea, encargado de la edición del libro y Fernando Martín Peña, director del Festival.

Estrenada en 1951, Sangre negra es la adaptación de la novela Native Son de Richard Wright, quién además protagonizó el film, hablado íntegramente en inglés. "Si no conociera la historia de la película, nunca hubiese creído que el film se hizo en Argentina”, afirmó Mike Mashon, figura central en la recuperación de la obra. "La narración sucede en Chicago y los escenarios construidos son tan realistas que cuesta imaginar que fue filmada en otro lado”.

La historia de la recuperación es bastante curiosa. Mashon contó que el Archivo Audiovisual de Puerto Rico le solicitó un gran número de films a un laboratorio de Nueva York. Cuando dicho laboratorio cerró, desde Puerto Rico devolvieron todas las películas a la Biblioteca de Virginia y junto a ellas estaban algunas que no había solicitado como Fear and Desire, ópera prima de Stanley Kubrick y Sangre negra.

"Fue una verdadera sorpresa encontrar una copia completa. La versión que se estrenó en Estados Unidos fue censurada y cambiaron el final”, afirmó Mashon. La novela narra la vida de Bigger Thomas, un hombre negro acusado de un crimen. "La película habla sobre el miedo. Lo curioso es que en la versión original, el protagonista es culpable, pero víctima de un pasado lleno de violencia e injusticias”, afirmó Peña.

Además de contar anécdotas varias sobre el rodaje y de la dificultad de encontrar actores de color en nuestro país, Mashon contó un poco el proceso de restauración que tuvo la película: "la procesamos con químicos que usamos para las obras en 35 mm. La Biblioteca del Congreso de Virginia es una de las más grandes del mundo y tenemos un departamento dedicado al cine, la imagen y el sonido”.

La versión doméstica -estrenada solo en Estados Unidos- es reducida y no contiene la esencia de la novela, como sí sucede con la versión internacional que se puede disfrutar durante el Festival.

"Además vamos a agregar un minuto más de film que tiene Fernando Martín Peña de su propia colección. Solamente falta adaptar el formato, porque ese fragmento pertenece a una copia en 16 mm”, agrega Mashon. "Es una película muy importante para nosotros. Se trata de una de las pocas novelas escritas por afroamericanos que se lee en los colegios secundarios de Estados Unidos. Cuando yo era chicos los baños todavía se dividían entre los que eran para blancos y lo que eran para negros”.

Todos los miembros de la mesa coincidieron que la versión de Pierre Chenal es la definitiva y merece ser exhibida en todo el mundo. "La original es franca y honesta, muy cercana a la novela. Se nota que el autor estuvo involucrado en todo el proceso del film. Hay una escena de violencia que era muy fuerte y fue quitada de la copia que se estrenó en Estados Unidos. Es importante que se proyecte completa y en muy buena calidad”, recalcó Mashon.

Como detalle curioso, la tapa del libro pertenece a una exhibición que se realizó en la Ciudad de San Francisco pero no fue retocada.

"El film es coherente con el resto de la obra de Chenal, quién fue víctima de la persecución y el racismo, por lo que conocía perfectamente el tema de la novela”, agrega Peña, "Chenal hizo realismo poético francés y muchos policiales noir, pero Sangre negra no se puede clasificar como uno ni otro. En cambio la tensión que sucede en las escenas en interiores, sí son propias de su autoría cinematográfica. Además cuenta con escenas oníricas y potentes. Chenal tenía un gran cuidado de la plástica y narraba con la cámara. Eso está presente en todo el film”

La película se editó en video en Estados Unidos, pero fue mutilada. Además no había un sistema de distribución para películas independientes y en el Sur del país directamente la novela no se conoce, ya que fue censurado.

Para concluir, Peña agradeció la colaboración del Presidente del Festival, José Martínez Suárez para motivar la preservación de las películas y la exhibición durante el transcurso de los festivales. "Pasamos de mostrar 10 películas durante el Festival 29 a casi 100 en el transcurso de esta edición. Además se encontraron dos proyectores de fílmico en el Teatro Colón de Mar del Plata, uno de ellos, de película 70 mm”.

Sangre negra se exhibe por última vez mañana a las 17:30 en el Teatro Colón.


 

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