Pioneros restaurados

 


Dos películas cumbres del cine mundial se proyectarán, por primera vez, en copias restauradas durante el 30° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. El nacimiento de una nación -David Wark Griffith, 1915- y Los cuatro jinetes del apocalípsis -Rex Ingram, 1921- se exhibirán en versiones definitivas como nunca se han visto en Argentina. Esta última tendrá música interpretada en vivo por la Orquesta Sinfónica de Mar del Plata bajo la dirección del maestro Guillermo Becerra.

Adaptación de la novela The Clansman: An Historical Romance of the Ku Klux Klan, escrita por el Reverendo Thomas Dixon Jr., la película de Griffith narra los eventos posteriores a la Guerra de Secesión en el Sur de los Estados Unidos, a través de la mirada de dos familias amigas que terminan rivalizando a causa de que una se une a la Confederación sureña, mientras que la otra defiende al gobierno de Abraham Lincoln. 

Inspirado en la narrativa de Charles Dickens, el director fue pionero en el uso del montaje paralelo para crear múltiples secuencias de acción en un mismo tiempo pero diferentes espacios. Debido a su innovadora manera de llevar adelante el relato, aludiendo a diversas subtramas que se van superponiendo -incluido el asesinato del Presidente Lincoln- Griffith inventó un nuevo lenguaje cinematográfico, construyendo un espectáculo que provocó en el público un interés inusitado hacia la producción audiovisual como nunca se había generado hasta entonces. Fue el primer gran éxito de taquilla de la historia del cine.

La primera escuela de cine soviética, de la que formaban parte hombres claves como Eisenstein y Pudovkin, armaban y desarmaban la película experimentando variados sentidos de narración.

Más allá del impacto técnico y épico, El nacimiento de una nación sigue siendo una de las obras más discutidas y polémicas, debido a su visión pro esclavista, exhibiendo, animalizando y culpando a los esclavos de salvajes violaciones. Su carácter racista se incrementa cuando el Ku Klux Klan se convierte en una figura heroica y restablecedora del orden de los estados del Sur.

Esta será la presentación mundial de la restauración encarada por el historiador Patrick Stanbury a partir de una restauración de 1993 realizada por Photoplay Productions  - Stanbury, Kevin Brownlow y David Gill- y mejorada con elementos tomados del negativo original. La partitura original de Joseph Carl Breil, esencial porque fue de las primeras especialmente compuestas para un largometraje, fue adaptada y orquestada por John Lanchbery. El especialista Rob Byrne, director del San Francisco Silent Film Festival, invirtió seis meses en la limpieza digital del film.

La segunda obra es Los cuatro jinetes del Apocalípsis. En las antípodas ideológicas de la obra maestra de Griffith, la película de Ingram está inspirada en algunas de las experiencias del autor de la novela, el español Vicente Blasco Ibáñez en tierras argentinas. El autor de escapó de España por su carácter republicano, opuesto a la monarquía. Su escritura, considerada revolucionaria en su momento, impactó en Hollywood, que vio en la novela un vehículo para realizar la historia de un estanciero español viviendo en Argentina, cuyas hijas se enamoran de un emigrante francés y uno alemán respectivamente, ambos rivales de la Primera Guerra Mundial.  

Sin embargo, el impacto de esta inmortal película fue consecuencia de la sensualidad que inspiraba el actor italiano Rudolph Valentino que interpretaba al gaucho Julio Desnoyers, consagrado a partir de esta obra como el primer latin lover de Hollywood. El erotismo de las coreografías de tango causaron una revolución cultural en el séptimo arte.

El éxito comercial de la película de Ingram convirtió en mito viviente a Valentino, quién años más tarde participaría en otra polémica adaptación de una novela Blasco Ibáñez, Sangre y arena, de Fred Nibblo.   

El film no se ve completo en Argentina desde los tiempos de su remoto estreno. El Festival se vestirá de gala para recibirlo en esta edición, en copia de 35 mm restaurada por Kevin Brownlow y David Gill con sus tonos originales y una breve secuencia en color, a partir de elementos conservados en Estados Unidos y Europa. Una de las escenas que dio más trabajo fue precisamente la del tango, que había sido mutilada para utilizarse en infinitos noticieros y documentales sobre Valentino. La partitura fue compuesta especialmente por Carl Davis. 

Los cuatro jinetes del apocalipsis. Exhibición con orquesta en vivo.

31 de oct - Teatro Colón - 20.30
1 de nov - Teatro Colón - 20.30


El nacimiento de una nación

1 de nov - Ambassador 4 - 19.30

6 de nov - Ambassador 4 - 10.10   

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