«Un viaje hacia la aceptación de las diferencias»

Francisco Varone presenta  Camino a La Paz en Competencia Argentina

 

 

 

La vida muchas veces nos pone frente a frente con personas que no hubiésemos imaginado. Y de a poco, se crean lazos fuertes, basados en las diferencias, más que en las coincidencias. Francisco Varone nos presenta una road movie sensible, en la que Sebastián,un joven cuyas mayores pasiones son la banda Vox Dei y su viejo Peugeot 505, y Jalili, un anciano Sufi poco gentil, le ofrece a Sebas una gran suma de dinero para que lo lleve hasta Ciudad de La Paz, en Bolivia. Así comienza un derrotero de encuentros y desencuentros, en esa tenue soga de equilibrista entre lo que nos acerca y lo que nos diferencia.

 

¿Cómo surge la idea de Camino a La Paz?

La idea surgió hace mucho tiempo, cerca de 2001. Tenía ganas de contar la historia de un tipo desempleado que se volvía remisero de casualidad. Con el tiempo fueron apareciendo los otros elementos, como el pasajero que le ofrece mucho dinero para hacer un viaje a un lugar muy lejos.

En esta road movie particular, se entremezcla no solo el cambio interno del protagonista, sino también la amistad, la religión, la aceptación del otro. ¿De qué manera trabajaste desde el guión todos estos planos de significación?

Yo siempre me concentré en la historia y los personajes. Nunca me propuse conscientemente trabajar un tema o una idea. Creo que esos elementos como el cambio interno del personaje, se van dando naturalmente si la historia tiene un desarrollo orgánico. Una vez que tuve el guion más avanzado, sí trabajé más puntualmente el equilibrio general de la historia y todos sus elementos, pero siempre priorizando la fluidez narrativa y el verosímil.


 

¿Cómo fue el trabajo de delineamiento del perfil del protagonista, que tan bien interpreta Rodrigo de la Serna?

Originalmente me inspiré en un amigo mío de toda la vida, así que lo conocía muy de cerca. Después, a medida que pasaban las versiones del guion iba conociendo mejor al personaje de Sebas y despegándome de mi referencia, y así fui encontrando su perfil propio. Con Rodrigo antes del rodaje charlamos mucho, vimos escenas de otras películas y después él lo encarnó a la perfección. Mejor de lo que había imaginado yo.

¿Cuáles fueron las dificultades a la hora del rodaje, teniendo en cuenta la gran cantidad de locaciones?

Rodar siempre es difícil, hay imprevistos, dificultades que resolver constantemente. Sin dudas tener que viajar hasta Bolivia con el equipo, el auto y los perros no fue sencillo. Pero era parte de la aventura. Siempre imaginé el rodaje así, sabía que nos íbamos a enfrentar a la ruta, el clima y muchas desventuras, pero todo lo tomamos como parte de la aventura. Creo que fue un rodaje único, difícil, pero que pudimos disfrutar y aprovechar para filmar en lugares increíbles.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Ahora estoy trabajando como guionista para otros directores, en películas y series de ficción. Tengo la sinopsis de mis próximas películas; en enero me siento a trabajar en la primera versión. Pero no estoy ansioso por filmar, ahora quiero disfrutar del estreno de la película y el paso por festivales. La próxima vendrá en su debido momento.

 

 

LU 2, 10.20, ALD 5
LU 2, 18.50, ALD 5
MA 3, 16.00, ALD 5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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