Adiós a Andrzej Wajda, ícono del cine polaco

El legendario cineasta Andrzej Wajda, realizador de obras maestras como «CENIZAS Y DIAMANTES» -1958-, y «KATYN» -2007-, falleció el pasado 9 de octubre a los 90 años. 


Fue uno de los principales referentes del cine polaco. A través de su filmografía, Andrzej Wajda narró los eventos más trascendentes de la historia de su país con una sensibilidad personal, específicamente aquellos de los que fue testigo directo durante la Segunda Guerra Mundial. 

A continuación, reproducimos una entrevista que le realizamos durante el 28° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata cuando presentó Walesa: Man of Hope, acerca del ascenso al poder del mítico Lech Walesa, sindicalista que llegó a ser Primer Ministro de Polonia, y uno de los políticos más importantes e influyentes de Europa del Este, después de la caída del Muro de Berlín.

¿Cuál fue su motivación para hacer una película sobre Lech Walesa y sus comienzos en la política? 

Lech Walesa es un verdadero héroe de nuestros tiempos, lo que hoy en día se olvida muy a menudo en Polonia. Deberíamos darle su reconocimiento histórico en la actualidad. 

¿En qué forma Lech Walesa y su familia lo ayudaron cuando se propuso hacer la película?

No hice ninguna consulta con Lech ni con su familia durante el proceso de escribir el guión, ni después. En ninguna etapa del proceso de la película. Es mi película sobre Lech Walesa, y no la película de Lech Walesa sobre sí mismo. 
 
¿Cómo trabajó con el actor Robert Wieckiewicz para crear el personaje? 

Robert Wieckiewicz vino a nuestro primer encuentro totalmente preparado. Durante los ensayos me mostró exactamente al Lech que yo quería ver en la pantalla.
 
Usted dijo una vez en una entrevista que Walesa fue el personaje más difícil con el que tuvo que trabajar durante su carrera. ¿Por qué?

No es fácil incluir en una película de dos horas los veinte años de transformación sistematica e histórica de Polonia. Uno tiene que tomar decisiones sobre qué momentos o elementos son importantes y por qué.

El personaje de la esposa de Walesa es muy importante. ¿Cómo cree usted que el apoyo incondicional de ella influyó en sus decisiones a lo largo de su carrera política?

Agnieszka Grochowska lo muestra magníficamente en la pantalla, cuando hace que nos demos cuenta de que Danuta Walesa no era solamente la señora de la casa y la madre de sus hijos.

¿Por qué decidió usar material documental y, además, rodar en blanco y negro?

Recuerdo la huelga de 1980 como se la presentó en ese momento, en blanco y negro. El color solo lo introdujeron los corresponsales de TV extranjeros, que cubrían los eventos. Esa es la imagen de la verdad histórica. 

¿Cuál es su opinión sobre la influencia de Walesa después de su presidencia en los gobiernos polacos posteriores y por qué cree que nunca ganó cuando se presentó a una reelección?

El cambio del sistema político fue para los polacos el símbolo de libertad, después de eso, ellos buscaban un nuevo líder. 

¿Encuentra alguna similitud entre la generación de directores que hacen películas con tecnologías digitales accesibles y la de los años 50 y 60, que sirven como modelo a todos los realizadores contemporáneos?

No es solo una cuestión de que las tecnologías digitales están a mano, sino que son fáciles de utilizar y tienen bajo costo. En ese sentido, muchos directores en el mundo podrían hacer una película sobre ellos mismos, sin tener nada interesante que mostrar necesariamente. 

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