«No te olvides de mí» - La memoria en movimiento

Fernanda Ramondo presenta su ópera prima en Competencia Argentina

No te olvides de mí, primer largometraje de la directora Fernanda Ramondo, es una road movie de época en la Argentina de comienzos del siglo XX. En el camino polvoriento se cruzarán las historias de personajes que van en busca o escapando de su pasado. Es allí, en el momento presente, que las relaciones humanas se convierten en el corazón de esta historia en movimiento, en la que el paisaje agreste contrastará con la inmensidad interior de sus personajes.

 

¿Cómo fue tu acercamiento al tema de No te olvides de mí?

En las primeras versiones del guion, No te olvides de míera una historia sobre inmigrantes a principios del siglo XX. Tres personajes de orígenes distintos que se encontraban, por casualidad, en un país que les era extraño. Me interesaba trabajar el tema del desarraigo y como la distancia transforma la memoria de las cosas hasta que sobreviene el olvido. A medida que fui reescribiendo la historia, me di cuenta de que el tema "histórico” de la inmigración pasaba a segundo plano y lo que emergía era una trama en la que la formación de vínculos a partir del desarraigo y el abandono se convertía en la columna vertebral del drama. Seguí profundizando la escritura en esa dirección y de esta manera la historia se hizo cada vez más esencial sobre los personajes, aislándolos un poco del contexto y la problemática histórica específica de la época. Si bien Mateo, el protagonista, es un anarquista -hijo de las inmigraciones de principio del siglo XX- también es "esencialmente” un hombre que descubre que su "época” ya pasó, que el mundo cambió o está cambiando y, como al viejo héroe del western, se le hace difícil encontrar un lugar en una sociedad en la que inconformistas como él fueron acallados. Aurelia y Carmelo, por su parte, son dos desamparados, víctimas de las consecuencias de las migraciones internas del siglo XX cuyas circunstancias, sin embargo, resuenan en los refugiados del mundo de hoy.

Las relaciones entre los protagonistas son el motor de esta historia, ¿cómo trabajaste esta particularidad desde el guion?

El desafío del guion para mí era crear un vínculo "no obvio” sobre todo entre los personajes de Aurelia y Mateo. Mientras que el vínculo de Carmelo y Mateo se define desde el minuto, el vínculo entre Aurelia y Mateo me gustaba pensarlo más impreciso, ambiguo. Un vínculo hecho de silencios y rechazos, en el que la callada y misteriosa figura de Aurelia desconcierta a un Mateo temperamental y arrebatado. De alguna manera, ambos personajes se miden, se recelan, para finalmente decidir desde qué lugar aceptarán confiar el uno en el otro. Es sobre el crecimiento del vínculo de ellos dos desde el que construí el arco dramático de la historia.

Una road movie de época debe haber traído consigo sus desafíos. ¿Cuáles fueron los retos a la hora del rodaje?

El principal reto de No te olvides de mícomo road movie de época, fue resolver la logística del rodaje. La época requería una búsqueda minuciosa de locaciones que pudieran usarse sin demasiadas modificaciones para que no significaran un aumento de costos de postproducción en cuanto a efectos visuales. Después de meses de búsqueda, encontramos que la ciudad de 9 de julio, en la Provincia de Buenos Aires, reunía las características ideales para la filmación. También tuvimos la suerte de encontrar en las salinas de Villarino, donde transcurre el final de la historia, las casas de los trabajadores junto a la salina, tal como eran a inicios del siglo XX. Párrafo aparte merece la segunda gran dificultad de una road movie de época: el furgón. En este caso el Ford A 1930 que se ve en la película, fue todo un hallazgo porque, sin haber sido nunca restaurado, estaba en condiciones de funcionar durante los largos planos que se filmaron sin cámara/car.

¿De qué manera trabajaste con los actores, desde Leonardo Sbaraglia hasta los no-actores, para lograr actuaciones que fluyen tan naturalmente?

Un mes antes de empezar el rodaje, nos sumergimos con Leo Sbaraglia en el personaje de Mateo. Él lo fue descubriendo físicamente y, ensayando diariamente empezó a emerger la rusticidad del personaje y esa libertad de espíritu que, entrecruzada con su fuerza de voluntad. Cumelén Sanz debutaba como protagonista y trabajamos mucho la manera en que Aurelia se amparaba en cierta rigidez del silencio para no parecer vulnerable, pero sin embargo, conservaba una mirada que hablaba por ella. Santiago Saranite fue entrenado por Maria Laura Berch para que toda la espontaneidad y frescura que nos mostró en el primer casting no se perdiera frente a la cámara. Las road movie suponen una cantidad de pequeñas participaciones y mezclamos actores profesionales y no profesionales. Muchos vecinos de 9 de julio hicieron casting para participar en la película.

Hay un preciosismo visual en tu película que realmente llama la atención. ¿Qué elementos tuviste en cuenta para lograrlo?

Al pensar estéticamente la película, me importaba mucho que la imagen trasmitiera la rusticidad del mundo en el que transcurre la historia sin caer en el vicio de mostrar una "postal de época”. Con la directora de arte, Julieta Dolinsky, y con el director de fotografía, Lucio Bonelli, pensamos mucho la película no solo desde lo cromático, sino también desde las texturas que debían aparecer en plano para lograr una imagen vivaz, heterogénea, rica en sutilezas . El calor sobre las ropas y los cuerpos, el polvo del camino, el humo de los antros de las riñas, el desgaste que provoca la sal sobre las cosas, fueron algunos de los elementos que nos interesó destacar para dar vida a un universo que buscamos atravesar con una mirada más poética que realista.

Agustina Salvador

 

 

Proyecciones:
Hoy, lunes 21, 10.40 - ALD 5
Lunes 21, 18.50 - ALD 5
Mar 22, 19.10 - ALD 4

 

NEWSLETTER

Recibe todas las noticias del festival