Un lugar en el mundo

X Quinientos se desarrolla en tres países distantes, tiene tres protagonistas que no se conocen entre sí, con historias de vida completamente distintas, pero con un denominador común: la migración como fruto de un dolor insoportable.

«Lo importante no es lo que han hecho de nosotros, sino lo que hacemos con lo que han hecho de nosotros»
Jean Paul Sartre
 

Tanto en el cine como en el teatro –y, por ende, en la vida misma- las acciones de los personajes suelen decir más que cualquier línea de diálogo simple, profunda o reflexiva. La acción es la que moviliza la historia, y se relaciona intrínsecamente con el conflicto y con el cambio. En X Quinientos –largometraje a proyectarse dentro del Panorama Latinoamericano- todo está en constante movimiento, tanto en su significado literal como metafórico. Los personajes lucen incómodos, inquietos, son pura acción y resultan difíciles de encasillar porque están en perpetua mutación -tanto mental como físicamente.
 
El exilio que realizan Alex, David y María –tras la muerte de una persona importante en cada una de sus vidas- los condiciona de modo tal que anhelan ser transformados. Desean ser otro, ser como aquel que se muestra rebelde, peligroso, marginal.  

Al igual que en Downhill -largometraje de Patricio Valladares que transcurre en los bosques de Chile y que forma parte de la sección Hora Cero de la presente edición del festival-, el escenario natural encarna un significado más importante que el lugar donde simplemente suceden las cosas. Son espacios que condicionan la cosmovisión de los personajes, a punto tal que los senderos, los campos verdes, la enramada y los ríos pueden verse como lugares de libertad y esperanza pero también como espacios opresivos, como barreras naturales. Juan Andrés Arango reflexiona sobre esta cualidad y la lleva a la estética misma del film, al utilizar el formato 4:3 de pantalla para comprimir y asfixiar -similar al recurso que Xavier Dolan utilizó en Mommy, proyectada en la edición 29 del Festival, en la sección Panorama-. En la misma línea, la utilización de la cámara en mano, de una fotografía naturalista y de sucesivos planos de seguimiento de los personajes, insertan al espectador en este universo, en la tensión de cada uno de los relatos y destaca a Arango como un realizador con un claro estilo propio. 
 


X Quinientos es, en realidad, el nombre de una pequeña comuna ubicada en Yucatán, que -visualizado en cualquier mapa- se revela como el punto medio exacto del continente americano. Y ese espacio nominal -que no tiene participación alguna en la película- permite establecerse como el lugar desde donde el director puede observarlo todo, como una mirada panamericana.
 
México, Colombia y Canadá son los contextos donde se desarrollan las historias, las que se mantienen independientes entre sí aún cuando la orfandad, la muerte y la transformación sean los componentes vitales que las unen y acompañan. La experiencia es universal pero no así las decisiones que cada uno de los protagonistas toma en consecuencia. Es el modo que tienen de atravesar el duelo, sufrirlo en la carne y encontrar –en lo posible- un lugar donde hallar el consuelo merecido. 
  

Ezequiel Vega
 
Proyecciones:

Hoy, Mar 22 nov -  19.50 - PAS 2
Mie 23 nov - 14.00 - PAS 2 
Jue 24 nov - 11:50 - PAS 2
 

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