Un último adiós a Héctor Babenco


Argentino y brasileño. Cineasta. Director, guionista, productor, actor. Observador agudo de una realidad que lo traspasaba, y él, astuto narrador, la subyugaba a la pantalla. Héctor Babenco murió ayer, a los 70 años en la ciudad de San Pablo.

Referente indiscutible de la cinematografía brasileña supo amalgamar un cine popular y de comercial trascendencia con una mirada sociopolítica y una sensibilidad exquisita. En 1985, se animó  a llevar a la pantalla El beso de la mujer araña, que le valió la nominación al Oscar como Mejor Director, al tiempo que el protagonista William Hurt, ganó como Mejor Actor.

Nacido en Mar del Plata en 1946, adoptó la ciudadanía de un país en el que desarrolló toda su carrera. A los 17 años se fue a vivir a Europa y en 1969 llegó a Brasil. Ya en 1973 realizó su primer documental, O fabuloso Fittipaldi, sobre el famoso corredor de Fórmula 1. O Rei da Noite -1975- fue su incursión en la ficción, seguida de Lucio Flavio, pasajero de la agonía -1979- un policial en tiempos de los escuadrones de la muerte en la dictadura militar en Brasil en la década del 60.

Con su cuarta producción, Pixote, la ley del más débil -1981-, logró la visibilidad internacional y se abrió camino en Hollywood. Allí filmó dos películas, la icónica novela de Manuel Puig y El amor es un eterno vagabundo, protagonizada por Jack Nicholson y Meryl Streep.

A partir de 1990, y junto a su enfermedad, un cáncer linfático que lo conduce a un trasplante de médula y tratamiento por varios años, su cine se vuelve más introspectivo e intimista. Corazón iluminado -1998- , es fiel prueba de una necesidad de ahondar en los vínculos afectivos, la patria y la muerte.

En nuestro 19º Festival, Carandirú -2003-, fue al mismo tiempo la película de Apertura de nuestro 19º Festival, y un grito de denuncia de la injusticia social e institucional como respuesta a los atentados que se habían perpetuado esa semana en Madrid. En el Teatro Auditorium se realizó un minuto de silencio por las víctimas y acto seguido fue la película de Héctor Babenco la encargada de hablar. Durante aquella edición se realizó además un homenaje a su trayectoria.

Carandirú fue un suceso de taquilla en el cine brasileño -5 millones de espectadores-. Basada en el libro que escribió Drauzio Varella, el oncólogo que lo trató durante sus años de enfermedad, retrata la matanza en el infame penal brasileño del 2 de octubre de 1992, en la que las fuerzas de seguridad liquidaron a balazos a 111 presos, 85 de ellos dentro de las celdas.

En 2007 dirigió El pasado, basada en el libro homónimo de Alan Pauls, y en 2015 Mi amigo hindú, protagonizada por Willem Dafoe, en la que relata la lucha de un hombre contra el cáncer. En esa ocasión negó que la película estuviera apoyada en su propia historia. "El largometraje es una declaración de amor al cine tan vehemente, que intentar pararse en el elemento autobiográfico es sólo una limitación". Solía decir, además, que sus películas bastaban para hablar de él como artista. ¡Que así sea! 


 

 

 

 

 

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