Cielito lindo

La reciente película de Pixar-Disney es un viaje a un mundo de animación lleno de colores e imaginación. Miguel debe optar entre el mandato familiar o continuar con su gran pasión: la música. Con una historia metida de lleno en la cultura mexicana, Coco nos habla de los deseos y de su búsqueda, de la presencia de los ancestros y, por supuesto, del poder de la fantasía. 
 
 
Si uno intentara relatarle la historia de Coco a un inocente público infantil, no sería extraño pensar que lo primero que podría generar es temor. Hay un crimen, hay traición, hay altares en conmemoración de los difuntos, hay un más allá –donde transcurre la mayor parte de la película- en el que los muertos aún tienen vida. Sin embargo, ese mundo que podría constituir la trama de una película de Wes Craven, en Coco se convierte en un universo lleno de magia y fascinación.


Esta vez, la nueva creación de Disney-Pixar, para construir otra de sus encantadoras animaciones, se sitúa en una de las tradiciones más fuertes de la cultura mexicana: la celebración del Día de los Muertos. No faltan entonces las alusiones a la iconografía más popular de ese país: sombreros, simpáticas bandas de mariachis y hasta la figura de Frida Khalo.

 

 
 
 
Hablar de la calidad de la animación en una película de Pixar puede sonar redundante. El espectáculo visual es admirable. Desde ese majestuoso doble mundo en que habitan personajes devenidos en kinéticos esqueletos hasta los detalles de las manos de Miguel –el empecinado héroe de la película- tocando su guitarra, todo resulta un motivo de atracción visual.

Por momentos, ese cosmos de fantasía se mezcla con elementos de una realidad cada vez más compleja en tiempos de Donald Trump: los espíritus difuntos deben pasar por un puesto de control (¿migratorio?) para acceder al encuentro de sus familias. Como en la vida real, la empresa no siempre termina con éxito.

La música –tema central de la película- es otro de los puntos fuertes de Coco. Hay un excelente trabajo con el score original y bellas canciones y tonadas mexicanas con hermosos arreglos. En definitiva, es una buena oportunidad para adentrarse una vez más en el contemporáneo mundo de Disney, pero esta vez munidos no de pochoclos, sino de tacos y de tamales.
 
 
Gustavo Toba
  
Proyecciones
Hoy, juev 23, 17.10 ALD3
 

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