Esta tierra (no) es mía

Chaco de Danièle Incalcaterra y Fausta Quattrini aborda el que quizá sea el más profundo y recurrente de los conflictos políticos y sociales de toda Latinoamérica: la distribución de la tierra, y el poder de los terratenientes. El resultado es un documental impactante, con la contundencia de un thriller político, que consigue la proeza de señalar eso que está a la vista de todos pero que, paradójicamente, nadie parece ver.
Si resumiéramos Chaco en una sinopsis el resultado podría confundirse con el argumento de una película militante de Gillo Pontecorvo o Costa-Gravas: Tras la muerte de su padre, Danièle Incalcaterra recibe como parte inesperada de su herencia un campo en Paraguay. Sin la menor intención de hacer uso de esa tierra viaja al país latinoamericano con una idea noble y quijotesca en su cabeza: convertir la propiedad en una reserva natural protegida, ocupada exclusivamente por la comunidad de nativos Ñandevas. Para llevar adelante su objetivo debe enfrentar una trama siniestra de complicidad política e intereses privados dispuestos a eliminar todo obstáculo que se cruce en su camino. El dinero no tiene lugar para fines nobles.     


Chaco
es una suerte de secuela, reelaboración, y expansión de El Impenetrable (2012), el anterior documental de la dupla autoral, que desarrollaba esta misma problemática puntual. Uno de los grandes logros de esta “segunda parte” es precisamente que no funciona como tal, sino que se sostiene como película independiente, en la que todo el complejo entramado que se desenvuelve alrededor del campo en disputa a lo largo de décadas se descubre paso a paso -como si se tratase de una investigación o un descubrimiento que el espectador hace junto a Danièle-.

La exposición jamás se desentiende de las muchas aristas del conflicto (lo ambiental, lo social, lo político, lo económico), y además consigue transmitirlas con ideas cinematográficas muy fuertes. Los planos generales de la ciudad funcionan como una evocación de ese poder financiero invisible que todo lo aplasta, y una araña agazapada en su nido es símbolo de la resistencia idealista de los que intentan oponerse a ese poder. En tiempos de grandes cambios políticos a nivel mundial y regional, Chaco se convierte sin dudas en una de las películas políticamente más trascendentes del año.

Cristian Ulloa
 
Proyecciones
Hoy, sáb 18, 10.30 CIN2
Hoy sáb 18, 19.00 CIN2
Dom 19, 13.15 CIN2

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