Las marcas de la ausencia

IIlian Metev ya había demostrado ser un observador sagaz con Sofía’s Last Ambulance, un documental en el que seguía a tres paramédicos a cargo de una ambulancia en esa ciudad capital. En 3/4, el director búlgaro recurre ahora a la ficción para poner su sensible mirada en los vericuetos de las relaciones y los vínculos familiares.
 
Mila es una dubitativa estudiante de piano abrumada por aprobar un examen que le permita continuar sus estudios en Alemania. Su hermano Niki es un vivaz preadolescente experto en el arte de la provocación. Todor, su padre, arrastra sus dificultades para salir de un mundo académico que lo desconecta afectivamente de sus hijos. Junto con ellos, convive la figura de una ausencia: una madre que sólo toma cuerpo narrativamente en la forma de la elipsis.
 
 
 
 
Metev no concesiona con personajes que apelen al sentimentalismo, ni los somete a un aprendizaje que hacia el final de la película los transforme en más queribles. El suyo es más bien un trabajo artesanal con lo imperceptible. La cámara permanece a la búsqueda de esos movimientos ínfimos que mantienen a las personas a la vez cercanas y lejanas. Nada más difícil para la imagen que hacer aparecer una interioridad. Tal vez sea ese el sentido en 3/4 de su insistencia en mostrar unos rostros que se niegan al primer plano, miradas que más que contemplar se vuelven sobre sí mismas o caminatas en las que no es posible adivinar del todo qué es lo que sucede con ellos. La cámara se apoya con maestría en un uso de la luz que los delinea en la oscuridad o los penetra simples en su luminosidad
 
A través de brillantes actuaciones a cargo de no actores -sorprende el papel de Niki, interpretado por un genial Nikolai Mashalov-, Metev  compone una especie de música que se expresa en precisos diálogos y un riguroso manejo del tempo. ¿El título remite a un tipo de compás musical o a esa misteriosa ausencia materna que apenas se nombra?
 
Las relaciones, incluso las familiares -parece decir la película-, descansan en la distancia y la brecha con un otro al que nunca se termina de conocer; están marcadas por algo que siempre escapa. Metev destina lo obvio al fuera de campo, dejándole al espectador la misma primorosa inquietud que le regalan los rostros de sus personajes.
 
Gustavo Toba
 
Proyecciones
Hoy, dom 19, 15.10, AMB 4
Hoy, dom 26, 10.30 CIN 2

 

NEWSLETTER

Recibe todas las noticias del festival