«Twin Peaks es una invitación a tomar riesgos»

Pocos directores dedicados a la experimentación tienen un público tan fiel como el de David Lynch. El estreno de la última temporada de la serie despertó un furor entre sus seguidores. Semana tras semana compartían interpretaciones, descubrían vínculos con otras trabajos del director, y se entregaban a la sorpresa con una de las obras televisivas más arriesgadas de las últimas décadas.                 
A las 15:00 el Salón Recova del Hotel Provincial estaba prácticamente lleno de un público ansioso por escuchar a los críticos españoles Álvaro Arroba y Fernando Ganzo que -con la moderación de Pablo Conde- se lanzaron a desglosar la serie como dos fanáticos más.         
 

La obra de Lynch está llena de recurrencias y obsesiones, poder señalarlas es parte del proceso de empezar a descubrirlas. “La primera escena del primer episodio de Twin Peaks es, de hecho, un antes y un después en la carrera de Lynch”, señaló Ganzo, “la imagen de la mujer muerta sería una constante de aquí en adelante en sus películas”. Este tipo de conexiones son parte del fenómeno Twin Peaks desde un principio, como recordó Pablo Conde al hacer referencia a la revista Wrapped in Plastic, dedicada especialmente a la serie y a las diferentes teorías a su alrededor.

Álvaro Arroba optó en cambio por señalar los puntos en común entre Lynch y dos grandes hombres de la historia del arte, Jackson Pollock y Miguel de Cervantes: “Al igual que El Quijote, Twin Peaks es una obra que avanza sin detenerse en correcciones, y que incluso convierte en virtudes sus cambios de rumbo y tachones”. En ese sentido, la serie funciona como un desafío, y una provocación para los jóvenes cineastas que no deben lidiar con presiones de cadenas de televisión o grandes productoras. “La televisión y el cine, también pueden ser esto. Twin Peaks es un estímulo, una invitación a tomar riesgos”        
 

El público participó con la pasión del que conoce el paño. No faltaron las menciones a los libros de Mark Frost, o a las escenas más oscuras de su filmografía y su relación con la serie.   
La charla terminó con un aplauso cerrado de la sala cuando se fantaseó con la hipótesis de una cuarta temporada, así que están avisados, los “lynchófilos” caminan entre nosotros en este festival. A muchos los habrán encontrado en las funciónes de Twin Peaks: Fire Walk With Me. O en cualquier esquina de la ciudad, disfrutando de un buen café con rosquillas.

Cristian Ulloa

 

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