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FEDERICO ROBLES Y GERMÁN SCELSO: 3 PREGUNTAS

En El hijo del cazador, los directores retratan la historia de vida de Luis Alberto Quijano, hijo de un macabro represor de la última dictadura que declaró en contra de su propio padre en la megacausa La Perla, con sus contradicciones y puntos de vista a lo largo del tiempo.

 

 

 

Más allá de los graves hechos que relata, Luis Alberto Quijano revela sentimientos y vulnerabilidades muy íntimas. ¿Cómo consiguieron esa confianza y apertura? ¿Encontraron reticencias de su parte?

Fue un trabajo milimétrico, de avanzar con pequeños pasos cada día en la generación de una confianza mutua. El personaje era una gran incógnita inicialmente, ya que no teníamos referencias de él o de su mundo. Y a él le pasaba lo mismo con nosotros. La ventaja de ser dos directores es que pudimos ir trabajando estrategias de acercamiento o de tensión que nos daban un panorama realista de dónde estábamos parados ante un personaje con una historia de vida tan compleja, sin necesariamente poner en riesgo el vínculo. A veces avanzaba uno de nosotros, a veces el otro, y así. Es obvio que Quijano no nos contó ni nos mostró todo, nadie lo haría. Para acceder hasta donde pudimos, buscamos puntos en los cuales coincidir con él, para así poder dialogar. Uno de esos puntos quizás sea el sentido del humor, que en nuestro caso es un humor negro que nos permitió hablar de ciertos temas o situaciones sin pudor alguno, quitando solemnidad a los encuentros y las charlas. Otro punto fue la racionalidad. Quijano nos sorprendió porque tenemos la idea de que un gendarme solo puede expresarse a través de monosílabos o frases muy esquemáticas, y sin embargo él se expresa con un léxico colorido, tan técnico como metafórico. Desde esa racionalidad y esa confianza generada con el paso de los meses pudimos explicarle en cada etapa lo que buscábamos, y él fue asumiendo y aceptando la presencia de la cámara con mayor o menor tensión.

 

 

Con el avance del documental, se va develando que el punto de vista actual de Quijano sobre los roles y responsabilidades en la última dictadura sigue siendo complejo. ¿Fue algo que surgió naturalmente o ustedes decidieron indagar en ese aspecto?

Ese aspecto apareció paulatinamente a medida que fuimos entrando en confianza con el personaje y estuvo siempre presente en la conformación del punto de vista del proyecto. Decidimos justamente indagar allí, en esa lógica de razonamiento que incomoda y que nos llama casi instintivamente a silenciarla, a no darle voz, porque lo que dice es de una naturalidad e irresponsabilidad atroz. El ejercicio que intentamos a nivel personal (y que luego tratamos de plasmar en la forma de la película) fue superar esa incomodidad para poder escuchar a Quijano hablando con libertad sobre sus experiencias, porque consideramos que de este modo el espectador podría adentrarse en las complejidades de la personalidad de quien enuncia un discurso ideológico, y no solo en la referencia a un busto parlante que representa a un otro antagónico. 

 

¿De qué manera creen que ingresa la perspectiva política en la película?

Fuimos conscientes de que en esta exploración podríamos caminar al borde de lo políticamente correcto, y también al borde de la ingenuidad; pero en general son terrenos en los que nos interesa movernos como realizadores, ya que esas tensiones complejizan y enriquecen las discusiones sobre lo real. En el trabajo fílmico concreto, eso se tradujo primero en una estrategia de guion basada en criterios ficcionales que nos permitiera dosificar los elementos biográficos según las necesidades narrativas y dramáticas, y luego en largas conversaciones entre nosotros sobre cómo organizar un montaje teniendo esa perspectiva política muy presente. Sobre algunos fragmentos del testimonio discutimos si ponerlos o no, y también dónde sería mejor ubicarlos; es decir, cuándo y cómo se irían revelando algunos puntos más controversiales. Por eso la elección de una u otra alternativa en algunos casos fue ideológica y, en muchos otros, solo una estrategia narrativa.

 

 

El hijo del cazador

Argentina, 2018 / 67’ / DCP / Color

 

 

Funciones:

MI 14 - 10:20 - CIN 1 

MI 14 - 18:30 - CIN 1

JU 15 - 16:20 - CIN 1

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