Homenaje

Las ensaladas del amor

La presencia en el festival del actor Jean-Pierre Léaud es un acontecimiento extraordinario. Como parte de los films que se proyectarán en calidad de homenaje aparecen Los 400 golpes y Besos robados, en los que da vida a Antoine Doinel. Aquí, un perfil del mítico personaje de los films de Truffaut. 

 

 

 

Las “aventuras de Antoine Doinel” terminan con nuestro héroe besándose con su novia actual, Sabine, en la disquería donde ella trabaja mientras suena la hermosa canción de Alain Souchon “L’Amour en fuite”, que da título a la película (¿o la película se lo da a la canción?) y, en el fondo, en una de las cabinas, otra pareja hace lo propio. Truffaut alterna los besos entre Antoine y Sabine con planos de uno de los pocos momentos plenamente felices de Los 400 golpes, opera prima de Truffaut, debut actoral de Jean-Pierre Léaud, presentación en sociedad del personaje de Doinel y muchas otras cosas que la hicieron pasar a la historia. El momento en cuestión es aquel en el cual Antoine, en plena fuga escolar junto a su mejor amigo René, se sube a un juego de esos que giran y dejan que la fuerza centrífuga haga lo suyo. Luego de repetir esta alternación de imágenes un par de veces, los planos “de archivo” desaparecen y lo que queda es un paneo a toda velocidad donde vemos a las dos parejas de la disquería chapando mientras corren los créditos finales. Es un momento luminoso que cierra a la perfección este viaje truffautiano por la vida de su alter ego que empezó en 1959 y culminó veinte años después, y que nos dejó cuatro largometrajes y un corto, todos ellos inolvidables.

 

La más extraña de las películas de Doinel es El amor en fuga (1979); de hecho, no son pocos los que la consideran poco más que un refrito de escenas de las películas anteriores con algún agregado “para justificar”. Pero esto no toma en cuenta los siguiente: los flashbacks a películas anteriores son algo que empezó ya en la segunda de las entregas doinelescas, Antoine y Colette (1962), y que se trata de una película en la que el propio Doinel hace un balance de su vida hasta ese momento. Además, buena parte de la película gira en torno a "Les Salades de l’amour", una novela autobiográfica que Antoine comenzó a escribir en Domicilio conyugal (1970) y que tiene su metarrelato en el hecho de que la historia de Doinel nació de las vivencias del propio Truffaut, por lo que esas idas al pasado son perfectamente justificables.

 

Esta última entrega se emparienta con la primera en el hecho de ser las dos películas más amargas y tristes del ciclo, en las que encontramos a un Doinel en un estado de desesperación casi permanente. En las películas del medio, o sea, en el cortometraje Antoine y Colette y en Besos robados (1968) y Domicilio conyugal, si bien hay un dejo de melancolía –algo inevitable en un personaje como Doinel–, el tono es mucho más distendido, juguetón, incluso feliz. Doinel podrá sufrir un desengaño tras otro, o podrá no tener idea de qué hacer con su vida, pero lo cierto es que esas tres películas son aquellas en las que a uno le gustaría quedarse a vivir, y contienen algunos de los momentos más bellos de toda la historia del cine, como aquel de Domicilio conyugal en el que Doinel llama a Jean Eustache desde un teléfono público para contarle que fue papá.

 

 

 

Funciones

Los 400 golpes, de François Truffaut - DO 11 · 15:30 · AUD

Besos robados, de François Truffaut - JU 15 · 17:15 · AUD

 

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