Mejor Director de Competencia Argentina - Lukas Valenta Rinner, por «Los decentes»

Los decentes, de Lukas Valenta Rinner, sigue los días de una empleada doméstica que llega para trabajar en una casa de un barrio privado. Allí, en el terreno lindero, los nudistas pasan sus días al sol, en clave de comunidad, sin tapujos ni ataduras. La monotonía de la vida en el country y de la riqueza aséptica empuja a Belén, la protagonista, a cruzar ese paredón, en el que hay que "mantener la puerta cerrada para que no se escape la magia”. Rinner despliega una mirada corrosiva -con orgánica belleza visual- sobre las relaciones humanas, la sexualidad y la animalidad latente en cada uno de los cuerpos sociales.

¿Cuál fue el puntapié inicial para la idea de Los decentes?
Hace un tiempo, descubrí un club de nudismo-swinger en la provincia de Buenos Aires. La particularidad de este club radica en que es un camping al aire libre con una vegetación selvática, estatuas, piletas romanas y salas de orgías. Además se encuentra bordeando un exclusivo barrio privado. En un primer scouting de investigación, me contaron que los "decentes" habitantes del barrio privado intentaban clausurar el lugar constantemente, lo que me pareció un conflicto interesante para explorar en una película.
Hay una progresión narrativa muy interesante que muestra como lo humano y lo animal –la autodefensa, la necesidad de la manada, la territorialidad- se van amalgamando. ¿Cómo trabajaste esta idea desde el guion y desde lo técnico?
Me interesa explorar lo que pasa cuando las normas sociales comienzan a corromperse. Es una temática que ya estaba presente en Parabellum. Desde el guion planteamos esta progresión a través de nuestra protagonista Belén. Ella comienza como un personaje gris y oprimido. Pero a lo largo de la película, con su liberación, que va surgiendo en el club nudista, aumenta también la presión en la casa, y poco a poco comienza a rebelarse a través de pequeños sabotajes, hasta que en algún momento el equilibrio estalla.

El desnudo se presenta en toda su naturalidad, ¿De qué manera trabajaste con los actores para lograr que la desnudez sea algo incorporado a la escena y no algo en lo que se hace foco, ni se subraye?
Hicimos pocos ensayos antes del inicio de rodaje pero siempre con actores vestidos. Entonces, el primer día de rodaje en el club nudista, que estaba en funcionamiento durante todo el rodaje, actores y equipo nos encontrábamos en un breve estado de shock. Esto duró muy poco y fue muy divertido descubrir cómo uno naturaliza muy rápidamente la desnudez. Convivimos dos semanas con el club en pleno funcionamiento y algunos actores rápidamente decidieron abandonar su "coraza textil" y andar desnudos todo el día. Creo que la naturalidad se logró también por esta convivencia tan orgánica que se generó durante el rodaje en el club. Cada día se iban sumando miembros del club que querían participar como extras en la película.


Los silencios en tu película son muy elocuentes. Las palabras, o la falta de ellas, están dosificadas tan perfectamente que generan diversos y estimulantes climas. ¿Cómo fue surgiendo esta particularidad?
Mis escenas comienzan generalmente después del núcleo de acción. Como la película narra varias historias que hablan de la comunicación, o mejor dicho de la no-comunicación y el desencuentro, me parece que estos momentos anticlimáticos pueden resultar muy trágicos y cómicos a la vez. Pero pienso que aunque había una base en el guion, mucho de lo que vemos en la película se generó durante el rodaje con los actores. Entre Mariano Sayavedra e Irdide Mockert se creó una energía muy especial, que aparecía cada vez que poníamos la cámara, y que no necesitaba palabras.
Venís de un derrotero de exhibiciones internacionales de tu película, ¿Cuáles son tus expectativas respecto a la presentación y respuesta del público en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata?
Creo que el estreno local siempre es un momento muy especial para una película, estamos ansiosos por ver qué pasa. Felizmente Los decentes viajó a muchos festivales en estos últimos meses en los que pudimos hablar y conocer públicos muy diversos alrededor del mundo: Corea, Polonia, Canadá, Suiza, e incluso India. Es muy interesante ver cómo las tensiones sociales, los conflictos de clase y aquello que puede parecer un tabú, como el desnudo, son analizados y recibidos en las distintas culturas. Más allá de entender que estas cuestiones tocan culturalmente a todos de alguna manera, aunque quizás muy distinta en cada sociedad, esencialmente Los decentes habla sobre temáticas argentinas y explora aquí mismo un mundo que, creo,no es muy conocido.Tengo mucha intriga por ver como será recibida en Mar del Plata.

 Agustina Salvador


NEWSLETTER

Recibe todas las noticias del festival