Holy Motors

Léos Carax

Homenajes y Retrospectivas

Léos Carax

Duración: 115min

País: Francia Alemania

FICHA TÉCNICA

D, G: Léos Carax 
F: Yves Cape, Caroline Champetier
E: Nelly Quettier
DA: Florian Sanson
I: Denis Lavant, Edith Scob, Eva Mendes, Kylie Minogue

¿Para qué hacer una película que cuente una (sola) historia si se pueden contar mil historias para hacer una (sola) película? En el momento de su estreno mundial en el Festival de Cannes, el pressbook de Holy Motors citaba, entre otros, a Jorge Luis Borges, dando una pista bastante clara sobre el Aleph cinematográfico que es la película. Los sueños y pesadillas de un director, una fantasía tecnoerótica, el viaje entre un padre y su hija, un musical y, entre muchas otras cosas, un homenaje de Léos Carax a su eterno álter ego, el actor Denis Lavant. Holy Motors es, dentro de la ficción, un garaje donde duermen las limusinas luego de recorrer la noche parisina. En ese espacio que también es la película, parecen convivir todas las historias que el cine actual ya no sabe ni puede contar.

 

Marcelo Alderete

Léos Carax

 

si se tratara de la continuación inevitable de una herencia histórica, Léos Carax comenzó su carrera de la misma manera que los responsables de la Nouvelle Vague: como crítico cinematográfico en la revista Cahiers du Cinéma. Si bien esos orígenes parecen hoy perdidos en el tiempo, la tradición iniciada por aquellos directores persiste en un hijo tan pródigo como rebelde. Desde sus comienzos, Carax estableció una relación única entre el amor (y el conocimiento) por el pasado del cine y su modernidad, mostrándonos mundos en los que el artificio más deslumbrante se mezcla con el registro documental y las actuaciones salidas del cine silente con textos poéticos, creando momentos destinados a ser clásicos e inolvidables. Una pareja de vagabundos hace esquí acuático en el Sena mientras la noche de París se ilumina con fuegos artificiales; un enamorado corre sin sentido ni destino mientras suena “Modern Love” de David Bowie; un hombre termina su jornada laboral y regresa a su hogar donde lo espera su familia: un par de chimpancés; un ladrón moribundo utiliza su último aliento para pedirle a su amada que se trague las lágrimas.

El arte de Carax añora las épocas en que el cine era más grande que la vida, y en las que las ambiciones de un director no se detenían ante nada. Un cine personal y poético, pero a la vez arrogante y maximalista. Carax es un poeta empeñado en reconstruir una ciudad si es que es necesario para lograr aquello que Godard pedía a través de Sam Fuller en Pierrot le fou: emoción. Pero no la emoción que nos provocan los lugares comunes a los que nos tiene acostumbrados el arte actual, sino a través de la creación de imágenes únicas, una emoción que cuando se produce se parece a la frase que utiliza uno de sus personajes: “La sonrisa de la velocidad”. En esa frase enigmática y bella quizás se encuentre la descripción más acertada del cine de Léos Carax. 

Marcelo Alderete

    Funciones

  • 17:15hs. Duración: 115min

    Lugar: Ambassador - Sala 1

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