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35° FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE MAR DEL PLATA: LO MÁS DESTACADO DE LAS ACTIVIDADES DEL DÍA 3

Las Actividades Especiales continuaron en la jornada de ayer, conectando al público con grandes figuras de nivel internacional, e introduciéndolo en la historia grande del cine argentino. Aquí ofrecemos un repaso por los grandes momentos que el Festival ofreció a su audiencia.

Ayer se llevó a cabo la primera de las Charlas con Maestras, protagonizada por la artista multidisciplinaria Miranda July, quien por más de una hora dialogó con el programador Pablo Conde y repasó las distintas etapas de su obra, sus gustos y obsesiones, cómodamente ubicada en su propia cocina, con unos lentes llamativamente grandes que acentúan sus ojos y un buzo con la inscripción “Disneyland” –algo muy lejano a su obra–, en una charla en la que nos brindó más de una primicia.

Miranda July se dio a conocer como una artista de una sensibilidad especial, que supo transmitir en sus cortos y sus tres largometrajes como directora, y también en sus libros –como su reciente debut en novela, El primer hombre malo, un éxito editorial en nuestro país–. Entre otras actividades, Miranda es una usuaria muy activa de Instagram, plataforma que utiliza para llevar a cabo distintos proyectos e ideas que elaboró en el último tiempo. Sobre el uso intensivo de esta herramienta, dijo: “No me siento una estrella de Instagram. Simplemente soy una adicta, y me distraigo, como todo el mundo. Tengo curiosidad de cómo la gente vive hoy en día, y sobre cómo la tecnología se acopla a la vida de la gente. Preguntarse cómo puedo usar –o mal usar– esa tecnología es parte del desafío de ser humanos en estos tiempos”.

Pero la obra de todo artista tiene un comienzo, un punto de partida. Y no muchos saben que, en el pasado, Miranda July dedicó buena parte de su tiempo a trabajar en el terreno de la música. Con respecto a eso, nos dejó una primicia: “Quería ser directora de cine pero todas las chicas cool pertenecían a bandas. Así que durante un tiempo pensé que tenía que tener una banda sí o sí. Entonces con mi novia de ese momento y otra amiga formamos un grupo que se llamaba The Need, en el que yo ‘cantaba’. Pero cada dos o tres canciones hacíamos una especie de performance… Luego mi novia me dejó y yo renací como Miranda July. A partir de ahí empecé a profundizar en la performance y, sobre todo, en el diseño de sonido, que me apasiona”. ¿La primicia? Todo ese material, prácticamente desconocido, será editado en vinilo, de manera inminente.

A lo largo de la charla, July fue contestando algunas inquietudes de los espectadores. Una de ellas tuvo que ver con su método de trabajo, puntualmente sobre el lugar que le da a la improvisación: “Es algo difícil de explicar, porque me encanta la improvisación –de hecho, considero que cuando uno comienza a escribir algo nuevo está improvisando–, pero al mismo tiempo estoy muy enlazada a las palabras. Los actores saben que, si cambian una frase, yo puedo decir ‘qué bueno, muy bien, pero la frase es otra’. Hay algo rítmico en las palabras que uno elige y que quiere respetar”.

Hubo sorpresas también a la hora de revisar cuáles eran los nombres que la inspiraron en la tarea de hacer cine, y en investigar sus gustos cinematográficos: “Vi tantas veces Sexo, mentiras y video que me la sé de memoria, por ejemplo. Por otro lado, Agnès Varda es una artista misteriosa y muy personal, y una gran influencia para mí, sobre todo para mi primer largometraje. Después hay algunas películas ‘malas’ que me fascinan, como Dile al tiempo que vuelva, con Christopher Reeve, sobre viajes en el tiempo –un tema que me gusta mucho–. Espero desde siempre que a alguien se le ocurra una manera de viajar en el tiempo. ¡Debería ser una prioridad, luego de la vacuna del Covid!”. Para terminar, contó sobre un último proyecto, el libro Miranda July, recientemente editado en Estados Unidos: “Condensa todo mi trabajo hasta este año. Inicialmente tenía que escribir sobre cada una de las obras, pero me pareció un poco vergonzoso. Es difícil para mí pensar en mí misma, así que decidí invitar a todos mis amigos y colaboradores para que contaran anécdotas del proceso de cada época. Colaboran desde una amiga con quien hice mi primer fanzine hasta Evan Rachel Wood, que trabajó conmigo en Kajillionaire, mi última película”.

Reviví la Charla con Miranda July en nuestro canal de Youtube: http://youtube.com/mardelplatafilmfestival

Mientras tanto, la charla Más allá de la luna: los secretos detrás de la aventura convirtió a la audiencia en testigo de un cruce muy interesante entre el estadounidense Glen Keane y su joven colaborador argentino Agustín Ross Beraldi, dos animadores de distintas generaciones y orígenes cuyos caminos se cruzaron en una de las películas más importantes del año. Keane, una leyenda de la industria, compartió secretos y detalles de sus comienzos en la animación, un arte sobre el que aportó una definición soberbia: “Descubrí que era la combinación de todas las artes. Es actuación, dibujo, música, baile, cine, pintura y diseño. Todo se une, y exigirá todo de tu parte. Es una forma de arte que te provoca humildad”. Por su parte, Ross Beraldi señaló que trabajar junto a Keane fue “alucinante”, y describió cómo creció viendo los clásicos de Disney en los que se desempeñó su mentor. Además, se refirió a lo que aprendió con él en Más allá de la luna como un “gran salto” en su carrera personal.

En Dinosaurios. Las leyes del cine, una charla de grandes recuerdos y datos interesantes, seis figuras fundamentales para la sanción de la Ley de Cine de 1994 evocaron el hecho que le permitió al cine nacional actualizarse y volverse más fuerte, durante un contexto socioeconómico del país muy complicado. Luis Puenzo, presidente del INCAA, recordó a Pino Solanas y Tato Miller, dos referentes de la industria que fueron fundamentales en la lucha por la Ley, mientras que el abogado Julio Raffo, la productora Lita Stantic, el actor Jorge Marrale y el director Carlos Galettini describieron los antecedentes y desafíos que enfrentó la regulación, los esfuerzos de la comunidad cinematográfica y los entretelones de la gestión política. El moderador fue nada menos que Bebe Kamin, el realizador que en aquellos años también acompañó la modernización del cine argentino, tanto con la ley como con el lanzamiento de Historias Breves.

El libro Plano detalle, miradas del cine argentino tuvo su presentación, en la cual cuatro de sus autores y autoras pudieron comentar los detalles y las motivaciones de sus contribuciones, que exploran las figuras de algunos cineastas fundamentales de la historia audiovisual nacional. Así, Alejandra Portela comentó su capítulo dedicado a Manuel Romero, mientras que Susana Markendorf Martínez describió su aproximación a Fernando Ayala y Héctor Olivera, Fernando Brenner expuso su texto dedicado a Adolfo Aristarain, y Lorena Cancela se refirió a su capítulo sobre Lisandro Alonso. El moderador fue el periodista Pablo De Vita, que también contribuyó con su pluma en esta publicación.