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Que esto dure para siempre

El Festival presenta Restauración audiovisual: Desafíos de siempre, hoy; un encuentro alrededor de las posibilidades y desafíos del cuidado de las imágenes en movimiento. Hablamos con Paula Félix-Didier (directora del Museo del Cine de Buenos Aires) y Carolina Konstantinovsky (delegada organizadora de CINAIN) sobre la variedad del material a conservar, la convivencia entre lo analógico y lo digital y el trabajo en conjunto de cara al Laboratorio de Preservación Audiovisual en Argentina.
Que esto dure para siempre


¿De qué manera pueden complementarse las nuevas tecnologías para la producción y exhibición del cine con la conservación y preservación, que encuentran su mejor nivel en el soporte fílmico? ¿Hay una convivencia posible?

Paula Félix-Didier: La revolución digital es un hecho, y las herramientas digitales han aportado muchísimas ventajas, sobre todo a la exhibición y distribución del audiovisual, en el sentido de que han abierto muchas posibilidades. En relación con el soporte analógico, esa articulación pasa por la posibilidad de digitalizar los materiales analógicos, y exhibirlos está buenísimo, porque eso amplía muchísimo el público potencial, siempre y cuando se tengan en cuenta ciertos protocolos y controles de calidad para esa digitalización, que busquen respetar al máximo las cualidades del material analógico en términos de fotografía, texturas, contrastes, velocidad, relación de aspecto y otras características que hacen a la originalidad de ese material. En cuanto a la preservación, hoy el digital presenta muchas dificultades, tanto para el material que se originó en digital como para las digitalizaciones, porque una vez digitalizado el material se debe seguir preservando el soporte analógico. Esto se debe a que, hasta ahora, el analógico ha demostrado que en buenas condiciones de conservación puede alcanzar una durabilidad de al menos 150 años, y el digital termina siendo más frágil y por ahora no se conoce una duración tan extensa, por la obsolesencia programada de los soportes y por el avance tecnológico de las restauraciones, que hacen necesario migrar períodicamente a nuevos métodos.


Hay una idea que persiste en tu gestión al frente del Museo del Cine, y es que no hay que limitar la labor a la conservación de “películas”. ¿Podés desarrollarla?

PFD: Siempre trato de hacer énfasis en que la preservación audiovisual, o el cuidado de las imágenes en movimiento, no implica solamente a los largometrajes que se estrenan en el cine, que serían el ejemplo más obvio, sino que incluyen muchísimas más cosas, algunas más cercanas y obvias como los noticieros cinematográficos y las publicidades, pero también las películas científicas, institucionales, amateurs y familiares, el cine experimental y el de animación. Todo ese universo de imágenes en movimiento es el que nosotros pretendemos guardar y cuidar, porque creemos que da cuenta de muchísimas más cosas que el estado del arte cinematográfico, que es una gran parte pero no todo. Incluso ahora habría que expandir esto a las nuevas formas de producción digital, como YouTube, las redes sociales, TikTok, las stories de Instagram… Hay mucho más que obliga a repensar la tarea de los archivistas con relación a qué guardar.


Muchas experiencias alrededor del mundo demuestran que un aspecto fundamental en la preservación cinematográfica es la articulación entre diferentes instituciones. ¿Cuál fue la importancia de lograr esta gestión en conjunto para la construcción del Laboratorio de Preservación Fílmica?

Carolina Konstantinovsky: La articulación, en este caso con la Subsecretaría de Gestión Cultural de la Ciudad de Buenos Aires y en particular con el Museo del Cine, fue fundamental para poder avanzar en el desarrollo del proyecto del Laboratorio de Preservación Fílmica. Creemos que es fundamental que las instituciones trabajen en conjunto, que compartan sus recursos y que complementen sus herramientas, sus saberes y su compromiso. No se trata solo de recursos económicos; creemos que es fundamental juntar fuerzas también para llevar un mensaje claro con respecto a la importancia de catalogar, preservar y restaurar nuestro cine. Este es un primer paso que nos va permitir avanzar también en la difusión y revisión de nuestras películas y nuestras colecciones. El trabajo que hay por delante es enorme, y confiamos en que cada día más gente del sector tome conciencia de la importancia de contar con una Cinemateca Nacional.


Más allá de los avances técnicos necesarios, ¿cómo puede impulsarse una mayor concientización sobre la necesidad de preservar el cine argentino?

CK: Con noticias como esta y con proyectos concretos se mueve un poco el avispero, y eso sirve para generar conciencia, eso mueve energías, genera presión respecto del tema y un mayor involucramiento de la sociedad y el sector. El trabajo del laboratorio se está haciendo con un único equipo conformado entre ambas instituciones; se maximizaron los recursos y estamos en camino para lograr algo que hasta nosotros pensábamos que era imposible.


Restauración audiovisual: Desafíos de siempre, hoy
MI 13, 17:00–Tronador Concert by Campari
Con Haden Guest (Harvard Film Archive), Andrés Levinson, Paula Félix-Didier (Museo del Cine), Carlos Abbate (ENERC) y Carolina Konstantinovsky (CINAIN). Modera: Pablo Marín.