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Competencia Latinoamericana

3 preguntas a Maximiliano Schonfeld

El director de Jesús López nos da detalles de su película, que integra la Competencia Latinoamericana.
3 preguntas a Maximiliano Schonfeld



¿Cómo surgió la idea de la historia? ¿Cómo fue el proceso de escritura con Selva Almada?

Cuando empezamos a trabajar en el proyecto la historia era mucho más larga. Había un personaje que recorría la provincia, como la parábola del hijo pródigo, y la historia del primo muerto era solo una parte del viaje “iniciático” de este joven aldeano. Después de muchas idas y venidas con la escritura, decidimos con Selva que lo mejor era concentrar la pulsión narrativa en ese terreno baldío que deja un joven muerto y en cómo otro ocupa su lugar. El trabajo con Selva principalmente fue la construcción de los personajes. Yo armaba pequeños arcos dramáticos y ella se encargaba de componer los personajes de una manera más literaria. Muchas veces esas descripciones servían también como escenas nuevas dentro de la estructura ya planteada. También contribuyó mucho a pulir los diálogos, a darles sustancia, a entablar una conexión con la forma que tenemos de hablar los entrerrianos.


Sin revelar mucho, la película tiene un quiebre con tintes fantásticos. ¿Cómo abordaron esa dimensión tanto en el guion como en la dirección?

Yo creo que lo fantástico surge por la necesidad de conectar el misterio del paisaje con las historias que habitan en ese lugar. El monte, la tierra, el río, los atardeceres… Nunca nos detuvimos en la belleza contemplativa sino que intentamos abrir un diálogo con el duelo, los jóvenes que se van, las ausencias, los pequeños actos cotidianos. Todo eso, que quizás puede sonar a cierta melancolía insular, para nosotros sigue siendo una atracción, y esa atracción es inexplicable. Lo fantástico en el orden de lo cotidiano, de lo simple, nacido de los miedos más primitivos, como la muerte o el miedo a estar solo.


Al terminar de ver la película, uno se queda con la magnífica escena de la carrera de autos. ¿Qué tan difícil fue filmarla?

La secuencia la planteamos como una película en sí misma. Hay otro tipo de narración, de elementos en juego, una premisa más clásica si se quiere. Entonces nos vimos obligados a cierto entrenamiento, a trabajar con referencias de otras películas, a despegarnos del tono de la otra parte de la película. Además teníamos muy poco tiempo para filmarla, pero contamos con un equipo técnico muy sensible, de esos que conviven con la calma incluso en los momentos más complejos.