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Competencia Estados Alterados

3 preguntas a Samuel Delgado y Helena Girón

Les directores de Eles transportan a morte dan detalles sobre su película, que integra la Competencia Estados Alterados
3 preguntas a Samuel Delgado y Helena Girón



Han dicho que Eles transportan a morte es una película sobre el duelo pero, a su vez, lo utilizan para marcar un posicionamiento crítico hacia la época de la Conquista y al presente. En la génesis del proyecto, ¿siempre estuvo presente la idea de fusionar estas cuestiones?
 
Como dices, en la película está presente la cuestión del duelo, del miedo a descubrir en qué nos vamos a transformar cuando ese vínculo tan importante desaparezca, o del vértigo que se siente tras la muerte de nuestras personas amadas. Pero también algo que estuvo siempre presente, desde la génesis del proyecto, fue la idea de generar una posible historia de lxs desheredadxs, de aquellxs que nunca conocimos, y de las ideas y memorias invisibilizadas que quedaron sepultadas bajo el peso de la historia. En este sentido, la película abarca un dolor que tiene que ver también con la ausencia de esos cuerpos, de esos mundos e imaginarios que el orden colonial y patriarcal buscó eliminar.


¿Cuál fue el propósito de intervenir materiales ya filmados como la película Alba de América (1951, Juan de Orduña) e incluirla en el largometraje?
 
En la película buscamos incluir diferentes representaciones históricas que pudiesen problematizar con esa visión sin fisuras que tantas veces se impone del pasado. Para ello, trabajamos con materiales de distintas naturalezas, como las imágenes que nombras de Alba de América. Esta película fue una superproducción franquista que buscaba ensalzar viejos mitos y “glorias” del pasado, como la figura de Colón o la Conquista. Buscando alguna forma de mostrar la violencia que subyace tras estas imágenes, se nos ocurrió que podíamos alterar y desviar su significado original, convirtiendo a los valerosos conquistadores en la amenaza de la que huyen los personajes de nuestra película. Por otra parte, buscando generar imágenes más misteriosas, que se integrasen en la narración sin evidenciar su condición de archivo, decidimos modificar su color original con un tinte azulado que nos remitiese al efecto de la noche americana del cine clásico.


¿Cómo fue el proceso de pensar el pasado desde lo contemporáneo? ¿Cómo fue el trabajo desde la materialidad y desde el propio guion?
 
Con la película nunca quisimos generar un relato de corte historicista, sino posibilitar el encuentro con los espectros del pasado y con el misterio de su posible existencia. Nos gusta la idea de evocar una época, más que la de representar o describir. En ella buscamos poner en tensión y abrir una brecha entre tiempos, entre relatos, mitos e imaginarios. Por una parte, está el tiempo representado en la película, el año 1492, del que prácticamente solo tenemos las referencias ofrecidas desde la posición de poder que escribe la historia. Por otra, el tiempo vivido en el presente, en el que inevitablemente interfieren los valores y anhelos que tenemos como sociedad al día de hoy. Indagar a través del cine sobre esta tensión siempre nos ha parecido algo fructífero a la hora de develar problemáticas y heridas que siguen abiertas o latentes.